La 'mediateka' (biblioteca) de la Alhóndiga

Si vienes a Bilbao visitarás el Azkuna Center (la Alhóndiga), pero la mayoría no entráis en su biblioteca porque no sabéis que, en realidad, se puede entrar. Es de acceso libre.

En realidad se ve desde el Atrio, así que seguramente es más exacto decir que no lo hacéis prque creéis que no se podrá, que habrá que ser socio para acceder a ella. Pero no es así, sí se puede entrar. Solo se te pedirá que lo hagas en silencio y sin molestar, claro. Y desde las ventanas de su interior (recuerda que son tres plantas), podrás ver el Atrio, en definitiva, tendrás una vista más completa del edificio. Y al entrar a la izquierda está la 'txikiteka', la zona infantil. Entra un segundito en silencio, allí más es silencio aún. Es una pequeña joyita, la zona infantil de la mediateka te reconcilia con el ser humano. No intentes entender esta frase. Allí comprenderás lo que quiero decir o no.

Y cuando estés de vuelta en tu ciudad y hables con alguno de tus amigos que hayan estado en Bilbao, les podrás preguntar 'Estuviste en la Alhóndiga, claro ¿viste su excepcional biblioteca? y verás su contrariedad en sus ojos. 'Ah, pero ¿¿se podía entrar??' Y tu dirás, 'claro'. Ahí haz sangre y exagera si quieres, di 'Quizás sea una de las mejores bibliotecas que yo haya visto, fíjate lo que te voy a decir'. Dos objetivos cumplidos: por un lado le dejarás 'malherido', sintiendo que ha estado en Bilbao y ha dejado de ver algo que valía la pena ver (a ver, estamos hablando simbólicamente; yo no viajo mucho, la verdad te voy a decir, pero he observado que a los que viajáis os gusta presumir de haber visto sitios que los otros 'turistas' no han visto).

Y por otro lado, objetivo número 2 (y quizás más importante aún), esta frase es seguramente muy exagerada, el mundo es muy grande, a lo mejor no es tan excepcional, pero ya estarás hablando como uno más de Bilbao. Viajar se trata de empaparte de la energía de las ciudades que visitas. Y mira, ésta es una de las más características de Bilbao. No podemos evitarlo. 'Eres más exagerado que uno de Bilbao' es una frase que se utiliza en muchos lugares del mundo ('¡¿en muchos lugares del mundo?!'... ¡qué se va a utilizar en muchos lugares del mundo, si hay muchos sitios donde no sabrían ni ubicar Bilbao! ¿Pero lo ves? ¿Ves lo que quiero decir?).

Yo no viajo mucho porque para qué. Si en Bilbao está todo (¿vas viendo lo que te quiero decir, no?).

La mejor panorámica de Bilbao

Te dirán que la mejor panorámica de Bilbao se ve desde el monte Artxanda. Antes de que se podría ver Bilbao desde la azotea del Ercilla no digo yo que no. Pero ahora no hay color. Es más, yo cuando subí a su 'RoomTopClub' (casi nada el nombre) tuve la sensación de que no había visto Bilbao 'realmente' hasta ese día. Y yo "soy de Bilbao".

Los que no ven la diferencia es porque no han visto las dos y no saben lo que dicen, creéme. Hay quien se agarra a lo que sabe y no lo suelta, es solo eso, creo yo. Yo mismo soy bastante así. Hasta hace poco andaba diciendo que los bolígrafos borrables eran un sin Dios, un nuevo despropósito de los papás y las mamás 'millennials'. ¡¿'Pero si un boli se puede borrar... ya no es un boli. Pero no lo entienden?????!', explicaba yo indignado. Hasta que un día, te lo voy a decir, por circunstancias (no vienen al caso) probé uno y dije 'Anda, oye, pues se borra'. En mis tiempos (el siglo pasado; yo ya tengo una edad) el problema de borrar la tinta de los boligrafos se abordaba desde el enfoque de respetar lo que era un bolígrafo y lo que era una goma de borrar (así de simples éramos en el siglo pasado). Así que, sensatamente, lo que se intentaba era hacer 'gomas de borrar más fuertes' para que fuesen capaces de borrar, incluso, la tinta de los bolis (que era decir lo máximo. No recuerdo si ya existían los rotuladores de tinta permanente). Ni que decir tiene que aquello fue un callejón sin salida. Un despropósito. Uno de tantos. Finalmente una nueva generación abordó el problema desde un nuevo enfoque. Más fléxible. Como tiene que ser. El acento (mira, cómo el anuncio de Lola Flores), había que ponerlo en la tinta de los bolis, no en probar nuevos y nuevos materiales para fabricar las gomas de borrar. Ahora las gomas de borrar borran por fricción (¿pero cómo iban a imaginar nuestros ingenieros de 'aquel entonces' esto?, seamos justos). Y ya está, lo que escribes con un boli se borra fácilmente. Ya digo, yo me resistí durante mucho tiempo a usar la tecnología de este tiempo(ah, creías que eran los ordenadores? Esa es la de 'mis tiempos', ya ves la diferencia. Unos inventaron la televisión y otros Netflix. No quito méritos, es revolucionario a su manera, pero ¿entiendes que no es lo mismo, no?). Ni que decir tiene que para el día a día utilizo un bic de toda la vida, pero ahora trato de tener siempre cerca una de estas maravillas tecnológicas. Esto de abordar una solución dando un giro de 180º a su planteamiento inicial suele dar siempre resultados positivos. Mira los ruedines de las bicicletas con los que dábamos todos antes nuestros primeros pasos. Parecía una buena idea. Luego tenías ese día en el que había que dejar las rueditas y andar en bici sin ellas y te dabas cuenta que aquellos días de felicidad y de sentirse ya un maestro en el manejo de la bicicleta no habían servido para nada ante la nueva realidad: 'Papá, tú me sujetas, ¿vale?' (pero papá ya hacía 10 minutos que había dejado de sujetarte el muy traidor). Tuvo que llegar alguien al que no le han dado el premio nobel y yo no entiendo por qué, que dijo 'quitemos los pedales y que los niños aprendan no a dar pedales, sino a mantener el equilibrio'. Amén. ¿Alguien sabe quién es? ¿Alguien sabe quién ha creado los sabores de los helados Magnum todos estos años? Genios sin reconocimiento. Hoy son un ejercito. En cambio no vamos a decir a quienes se reserva la fama y el reconocimiento porque para qué, solo hay que encender la tv a cualquier hora. Ahí están. A todas horas. Ser el creador o la creadora de los helados magnum estos últimos años no es suficiente mérito para salir en televisión, ni para que te de un Deluxe.

Museo Gugghenheim

Normalmente es un dato conocido, pero a veces uno se despista. El museo Gugghenheim tiene una visita guiada gratuita. Yo te lo recomiendo...

La entrada al museo la vas a pagar religiosamente, no te equivoques, pero por el mismo precio a una hora por la mañana (suele ser sobre las 11:00) y a otra por la tarde (16:00) puedes entrar con una visita guiada. Cuidadito con no ir al Gugghenheim porque te digan que 'Bah, lo que vas a ver no lo vale'. Al Gugghenheim se va a 'estar allí' dentro. A 'sentir' lo que es un museo moderno. Nada de pasillos, es un espacio abierto y vas allí a entender esta nueva realidad. Mi recomendación es que no te desgastes intentando verlo todo que total para qué. A partir de un momento ya no podrás sentirte bien en el propio edificio porque estarás aburrido de ver arte moderno. El arte da, siempre da. Si no te da y en cambio te quita es que en realidad no es arte. No todo lo que hay en un museo tiene que ser arte forzosamente, así que cuando notes que te estás aburriendo, deja de mirar a las paredes y céntrate en el edificio. Mira hacia arriba. Mira hacia afuera. Mira el edificio.

Ya sabes que cuando uno siente que a lo mejor es hora de irse de un museo, es que ya hace media hora que se tenía que haber marchado. Ocurre que, a veces, da pereza entrar, pero luego da pereza salir. Además como ya has pagado la entrada pues como que sientes que tienes que sacarle el máximo rendimiento. Craxo error.

El Ayuntamiento de Bilbao ha organizado un concurso internacional dotado con 1000€, al que sepa cómo pueden bajarse las escaleras que dan acceso a la puerta de entrada con Glamour. No es verdad, claro. Aunque ya te digo que no creo que tú lo consigas. Invitaron a Carolina Herrera un año. Yo creí que era para esto, pero se ve que no o que ella tampoco supo decir cómo puede hacerse. Si ella no lo ha conseguido, imagino que nadie lo conseguirá. Yo creí que las Txoznas de la semana de Fiestas de Bilbao, la Aste Nagusia, iban a convocar una prueba con este objetivo. Algo así como si fuese una cucaña, pero bajando las escaleras del Gugghenheim. Y si alguien lo consigue, se lleva el premio. A cambio nos explica a los demás cómo debe hacerse que ya es hora. Pero pasan los años y veo que no. Yo soy un diseñador que puede decirse que sé hacer un poquito de todo, pero en esto no puedo decir nada porque no sé cómo pueden bajarse manteniendo un mínimo glamour. Las bajarás como todos, como a trompicones. Así como el que ha creado todos estos años los sabores de los helados Magnum merece un premio, el que ha diseñó estas escaleras merece algún tipo de castigo horrible. El 'Zubi zuri', el puente de Calatrava (sí, en Bilbao también tenemos un puete de Calatrava), tiene un suelo que cuando llovía, caían cuatro gotas, resbalaba y la gente se caía. Claro, aquello provocó cierta polémica. En cambio de las escaleras del Gugghenheim nadie dice nada. Claro, aquí no te caes y te haces un esguince, no te haces daño. Simplemente es la dignidad la que se resiente. Importa, pero menos.

Ahora le han puesto moqueta. En fin, que no había otra solución se ve. Ya te dije que los de Bilbao ya no éramos tan de Bilbao como antes ¿no? (no sé si te lo he dicho ya o es algo que te voya a decir luego). Pues ya ves tú mismo lo que quería decir: de verdad, que Calatrava no sepa hacer un suelo traslúcido que no resbale es extraño (es arquitecto), pero que en Bilbao no seamos capaces de resolver el problema más que poniendo una 'moqueta'. ¿Y la escuela de Ingenieros para qué sirve? El suelo tiene que ser translúcido y no resbalar. Ese es el problema y Bilbao debiera de dar la solución. Y una solución tecnológicamente innovadora.

Por cierto, Carolina Herrera, no sé si pensabas ir o no ir al Museo de Balenciaga, pero ya estás corriendo y yendo para allí. Vale que pilla ya en las 'afueras de Bilbao', pero allí hay que ir y y arrodillarse en la puerta. Al entrar y al salir.

Museo Internacional del juguete de Bilbao

Visita el Museo Internacional del juguete clásico y actualde Bilbao. Y sorpréndete: la visita es gratuita: Ah, ¿que no habías oído hablar de él?

Claro, porque no tiene ese nombre. Y sorpréndete, la entrada es gratuita.

Vamos a ver, su nombre es juguetería 'Abracadabra'. Ya, si no lleva la palabra 'Museo' tú no entiendes que algo sea digno de visitarse, de que reserves un hueco en tu agenda. El chiringuito de la playa tambpoco y hay veranos que no has salido de ahí.

'Abracadabra' es una de las mejores jugueterías de Bilbao. Quizás su único defecto es que igual pudiera ser más grande. Sugerencia: vete a ver la Alhóndiga un sábado o un día laborable. Entras a la biblioteca, visitas la txikiteka. Y de allí vas a Abracadabra porque están cerca (no podía ser de otra manera). Por otro lado la juguetería cuenta con una exposición permanente de 'peluches'. Qué profesión la de diseñador de peluches, ¿qué? ¿que no? Y los de esta juguetería yo entiendo que no puede ser que los diseñén los mismos porque nadie puede ser así de perfecto. Supongo que será una selección de lo mejor de todos los paises. Algo así como una Exposición Internacional del peluche. No entiendo cómo es que no la organizan, también digo. En el BEC; y se quedaría pequeño.

La cafetería de San Mamés (el campo del Athletic, ¿qué si no?)

Visita San Mamés, vete si quieres al museo, pero sobre todo entra en su cafetería mientras las lámparas LED35IR cuidan el estado de salud del altar mayor (el terreno de juego). Es hipnótico. Ya lo he dicho. Relaja (hay que ser muy anti-futbol para no darse cuenta de lo especial que es).

Y tómate un café (lo que tú quieras, quizás con un pintxo, claro que sí, estás en Bilbao). Hay gente que ha tenido visiones de su vida, epifanías, viendo como la hierba de ese terreno de juego está siendo cuidada con ese nivel de detalle. (Claro, también puedes entrar con una visita al museo. No es lo mismo, desde luego. No es incompatible una cosa con la otra, eso sí).

¿No lo crees? Con esa actitud no vengas a Bilbao. Quizás creas que no, pero ese terreno de juego es centenario, aunque el campo es nuevo. ¿Cómo es posible? Porque el campo se construyó sobre una parte del anterior. 'Movieron la casa al abrigo de la piedra' dirían en El secreto de la Señora Brisby (The Secret of NIMH, la película de animación de 1982).

Sugerencia: míralo atentamente y trata de 'sentir' cuál es la parte que tiene más de 100 años de historia. Yo no te voy a decir cuál es. Eso hay que 'sentirlo'. Si crees que tú no vas a ser capaz de sentirlo, no vengas a Bilbao. No ha llegado tu momento. No te preocupes, ya llegarás. Vete al caribe como otros años, allí hay playas inmensas. Sé feliz allí a 'esa manera tuya'

Orriak

En todas las ciudades turísticas existen tiendas que venden 'recuerdos de tu visita'. Parece ser que a la gente le gusta poner en su nevera todo tipo de figuritas de cerámica (o de todo tipo) a cada cual más horrorosa...

Los hay que están muy bien, pero nadie distingue unos de otros y compran lo primero que ven, (no quiero pensar que hayan dedicado tiempo a elegirlos, quiero creer que perdían el autobús y compraron el primero que vieron). Luego, ya en frío, no ven que es horroroso y te los enseñan, allí en la puerta de la neverita, como quien tuviera un tesoro. Bilbao ya tiene tiendas de este tipo. Es uno de los precios que tuvimos que pagar por tener el museo Gugghenheim. Esto era una ciudad industrial, pero oye... Pero bueno, no nos desvíemos del tema.

Las tiendas 'Orriak' no son ese tipo de tienda del disparate visual. Orriak son tiendas que han llevado el género de la tienda de recuerdos a algo muy distinto. Entra allí antes de marcharte de Bilbao o un día que pases cerca de una. Nadie suele ir (digo de los que yo se lo recomiendo. No te creas que estoy muy convencido de para qué he escrito esta guia yo). Si entras harás como un repaso rápido de la historia de Bilbao. Todo lo que es importante o lo ha sido está allí. En 10 minutos te harán un resumen de lo que es Bilbao y de lo que es ser de Bilbao. Y sus 'imágenes' quedarán ahí en tu memoria como un álbum de fotos que te ayudarán a recordar lo que viste, a tenerlo ordenado, tanto si compras algo como si no. Bilbao es 'distinto' y sus tiendas de recuerdos también lo son (recuerda que nosotros hablamos así), y tú tienes que hablarte a ti mismo también así cuando estés de vuelta. Dite a ti mismo: 'Qué ciudad más especial he visitado. La verdad que suelo acertar bastante en los lugares que elijo para ir de vacaciones. Soy bueno en esto y en tantas otras cosas. A lo mejor debiera de pedir un aumento de sueldo porque me lo merezco y lo valgo. Mi gato es uno de los mejores gatos del mundo, aunque no lo veo mucho porque anda siempre por ahí escondido. Soy mejor cada día'. Y sí, entonces sí habrás visitado realmente Bilbao. Si no habrás estado aquí, pero sin darte cuenta de nada. No pasa nada, vuelve otro año y ya está. Siempre se puede volver a intentarlo una vez más. Te voy a ser sincero, en todo caso. A veces los de Bilbao ya no nos hablamos así. Ser 'de Bilbao' ya no es lo que era, creo yo.

El colegio Luis Briñas

A ver, esta es una recomendación dificililla. No debiera recomendarlo. Soy consciente de que salir de Bilbao, para ir a uno de sus barrios (aunque esté a 20 minutos) para ver un ¿colegio? No sé yo...

A favor que los arquitectos de Bizkaia lo recomiendan entre los 20 edificios que hay que ver en Bilbao. No lo sé, entiendo que solo para aficionados a la arquitectura. Así y todo lo he añadido finalmente a la guía.

Originalmente iba a ser un hospital y supongo que lo fue durante unos años. Luego se reconvirtió en un colegio. Si vas a verlo te darás cuenta que es como si fuese una maqueta muy grande de un hospital moderno de cualquier ciudad (claro, se construyó en 1933). Cuidado que ese es su mérito, seguramente. No llega a tener el tamaño de un hospital moderno, por eso digo que es como si fuese una maqueta. Para ser un hospital de los de ahora es pequeño. Y para ser una maqueta, claro, es muy grande. Alguien decidió, seguramente sensatamente, que ¿por qué no?, fuese un colegio y hasta hoy.

Otro día te cuento que para no poner un techo en uno de los patios y no modificar el diseño original del arquitecto (el arquitecto se llamaba Pedro Ispizua), construyeron al lado suyo un edificio cutre, una especie de 'añadido', que impide que veamos el edificio por su parte de atrás (porque lo tapa) y que sirve para que los niños puedan hacer deporte; y de patio cubierto en el que poder jugar los días de lluvia. Hubiera hecho menos daño haberle añadido una cubierta a alguno de los varios 'patios' (recuerda que originalmente no era un colegio). Al menos hubiera sido más fácil quitarlo de en medio en un futuro. Qué le vamos a hacer...

Universidad de Deusto

Entra hasta dentro, faltaba más. Como si fueses un estudiante o irías a hacer algún tipo de gestión. Esconde la cámara de fotos.

La Universidad de Deustoguntarás ¿por dónde? Te lo voy a decir, claro que sí, verás un puente de madera cerca del Gugghenheim. Pues mira, cruza la ría por él y verás una puerta. Entra por ahí. Pon tu mejor cara de estudiante. Y ya está. Por supuesto en silencio y sin molestar. Yo no fui a la universidad, te lo voy a decir. Quizás por eso me gustan. Pero vamos, que parece ser que las universidades ya no son lo que eran. Fíjate que ni los títulos universitarios. Mi teoría sobre Iñaki Gabilondo es que, llegado el momento de presentar un nuevo telediario en una de sus últimas étapas profesionales, tuvo que echar manos de jovenes periodistas que habían estudiado en la (claro, era lo suyo) Universidad (ahora que había facultades de periodismo, lo apropiado era utilizar a las jóvenes promesas que salían de allí). Hasta ahí él siempre fue más de reconvertir a periodistas gente que se encontraba 'en la calle' (en sus principios en la radio no había 'periodistas', había que reconvertirlos desde otras profesiones. Y eso sí, si tenías ojo para detectarlos -y Iñaki Gabilondo lo tenía-, encontrabas auténticos fuera de serie de la comunicación). Los jóvenes periodistas que habían estudiado periodismo y que se incorporaron a su informativo, tenían unos currículums brillantes, pero el periodismo es algo distinto a aprobar un examen. Y su noticiario se fue hundiendo porque aburría. Estaba 'impecablemente' realizado, pero no transmitía. No había errores, eran estudiantes brillantes de periodismo, pero aquello no funcionaba. Es solo una teoría, seguro que estoy equivocado. No me hagas caso (es pura envidia, yo no soy periodista, pero recuerda: no fui a la Universidad). En todo caso vale, retomamos, a la Universdidad de Deusto vale mucho la pena entrar. No hay universitario que no esté harto de la universidad. Así que supongo que estos edificios solo se aprecian realmente cuando vas 'de visita'. ¡Alé!, pues tú disfruta. Que no se te note porque te delatarás. 'Ya se nos ha colado otro turista -dirá un profesor de la universidad a otro, o una profesora a otra-, ¿no ves que está feliz? Éste no es alumno nuestro, te lo digo yo'.

La Fundición. Bilbao

Te dirán que Bilbao tiene dos teatros: El Arriaga y el Campos. Algunos incluso que Pabellón 6. Pero Bilbao tiene únicamente un teatro: La Fundición. Eso sí, muy pequeño. Pero sí te gusta el teatro, no debieras de perdértelo.

Es un teatro pequeño que, además, está especializado en danza contempóranea. Mira, no te voy a engañar: realmente es una sala en la que se programa danza contemporánea. Pero la danza contemporánea o te gusta o no te gusta y lo más normal es que no te guste. Es así. En todo caso programan teatro (que eso ya gusta más a todo el mundo) por eso yo prefiero decir que es un teatro porque si no te asustas y lo descartas ya desde el minuto '1'. Mira, no lo sé, vale la pena que vayas a su web y que veas si los días que tú vas a estar aquí tienen o no tienen programación. Yo que tú, si la tienen, iría. De repente hablarás con la compañía de teatro después de la función, por ejemplo. Ya te lo he dicho, Bilbao tiene un teatro. Distinto. Especial. En otros lugares del mundo hay teatros como éste, pero no muchos, claro. Y no muchos porque es muy difícil. Ya tener un teatro 'normal' (eso no existe, pero ya me entiendes) es muy complejo. Igual que una editorial. Hoy en día es muy difícil lo del teatro, hay que ser justos con 'los otros teatros', claro que sí.

Y La Fundición será un teatro pequeño, pero quizás sea uno de los mejores teatros del mundo (ya échabas de menos la frase ¿a que sí?).

Obviamente visita el Arriaga y el Campos, luego no digas que yo no te recomendé que los vieras. Yo he dicho lo que he dicho.

Ah, atención, que si vas a Madrid aprovechas para ir a ver el Rey León (yo también lo haría. Si viajara, que no viajo), pero si vienes a Bilbao ¿¿no puedes venir a ver lo que estén dando en éste?? El simil no es del todo correcto, porque aquí vas a venir no a ver un músical, sino un teatro.

Y claro que en Madrid también tendrán teatros que valgan la pena visitar por sí mismos. Tendrán más de uno, seguro.

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